Excursiones, montaña y canto

🗓️19 de enero de 2022 |

Felizmente ahora comienzan a organizarse excursiones a la cordillera que tanto habrán de contribuir a dar sanas entretenciones si se organizan entre personas que merezcan plena confianza y que vayan a hacer deporte, no a hacer vida social en la nieve, como por desgracia a veces sucede. Estas excursiones enseñarán prácticamente el esfuerzo, el valor, la resistencia, el sentido social, el cansancio corporal necesario para desviar las torcidas tendencias de la edad exuberante de fuerzas.

Montaña y canto concordando con las teorías de Alain y Carrel, me parece que es conveniente insistir profundamente en nuestra época en la necesidad de un mayor esfuerzo físico, que comience por endurecer el cuerpo como primer paso para el robustecimiento del espíritu. Menos television, menos baile, menos radio, y más, mucho más deporte y sobre todo excursión, contacto con la naturaleza; ascensión a los montes, vida al aire libre, vida dura.

Esta orientación librará a nuestros jóvenes del ambiente pernicioso de la television, que presenta en la pantalla escenas que erotizan su sistema nervioso y excitan su sensualidad. Lo librará de los torpes ejemplos de quienes están a su lado en actitudes por demás provocativas y lo pondrá en contacto con el gran libro de Dios que es la naturaleza, que le enseñará altura de ideales, amplitud de miras, serenará su espíritu, ahogará las nacientes neurosis de una vida complicada como se vive en nuestros días.

Estas excursiones, sobre todo si van acompañadas del canto, del canto que alegra y expansiona el espíritu, del canto que oxigena los pulmones, serena las almas y dilata las mentes. Estas excursiones, digo, son por de más provechosas. Ojalá que todos nuestros educadores aprovecharan al máximo el valor pedagógico del canto. Si logran hacerlo darán a nuestros jóvenes un precioso y barato medio de entretención, fomentarán en ellos la sana amistad, los llevarán sin dificultad a las alturas de los montes y también a las alturas de la vida moral. Qué bien decía Fray Luis de León en su Oda al maestro Salinas que con su música divina las pasiones se serenan.

Los movimientos totalitarios modernos, que encierran indiscutiblemente un valor pedagógico, como se ha logrado ver por el entusiasmo que han inspirado en sus juventudes, han aprovechado poderosamente este valor educativo del canto. Tengo en mi poder varios gruesos tomos de las canciones fascistas que enardecieron a los jóvenes italianos. Nuestra juventud católica ha de tener también un estilo propio, como se dice ahora, y ese estilo ha de ser el del esfuerzo combinado con la visión clara del porqué de su acción, con la alegría de sus movimientos y con la responsabilidad de su ejecución.

«Una Verdadera Educación», p. 147-148, San Alberto Hurtado

Etiquetas: ,

La Cumbrera

Actualidad, opinión y análisis desde una perspectiva Católica.

Esta web utiliza cookies para obtener datos estadísticos de la navegación de sus usuarios. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Aceptar y continuar | Más información