LA BIENAVENTURADA VIRGEN MARÍA II

🗓️22 de marzo de 2022 |

3. Papel de la Virgen en la redención y salvación.

La misión maternal de María hacia los hombres muestra su eficacia en la mediación de Cristo. El influjo salvífico de la Virgen en favor de los hombres nace del divino beneplácito y fluye de los méritos de Cristo y se apoya en su mediación pues de ella depende. María fomenta la unión inmediata de los creyentes con Cristo.

María fue predestinada desde toda la eternidad cual Madre de Dios. Se le considera generosa colaboradora entre todas las creaturas y la humilde esclava del Señor. Con todo lo hecho en vida por Él cooperó de forma del todo singular, por obediencia, fe, esperanza y caridad, en la restauración de la vida sobrenatural de las almas.

Su maternidad perdura en la economía de la gracia (desde su sí en la anunciación hasta la consumación perfecta de todos los elegidos.

Ya en el cielo nos continúa alcanzando los dones de la eterna salvación. Cuida, además, de los hermanos de su Hijo que peregrinan entre peligros y angustias luchando contra el pecado. Es invocada en la Iglesia como: Abogada, Auxiliadora, Socorro y Mediadora. Esto no quita ni agrega a la eficacia y dignidad del único Mediador.

Ninguna creatura puede compararse con el Verbo encarnado pero la única mediación del Redentor suscita en sus creaturas una múltiple cooperación que participa de la fuente única. La Iglesia atribuye a María tal oficio subordinado para que los fieles se unan más íntimamente al Mediador y Salvador.

4. María y la Iglesia

María está unida íntimamente a la Iglesia. La Madre de Dios es tipo de la Iglesia en el orden de la fe, la caridad y la perfecta unión con Cristo. La Virgen precedió al misterio de la Iglesia mostrando el modelo de la Virgen y de la madre. Ella engendró al Hijo del Padre cubierta del Espíritu Santo, como nueva Eva, no adulterada, prestando fe al mensajero de Dios.

La Iglesia es hecha también Madre por la palabra de Dios. Por la predicación y el bautismo la Iglesia engendra para la vida nueva e inmortal a los hijos concebidos por el Espíritu Santo y nacidos de Dios.

También es virgen que custodia la fe prometida al Esposo, e imitando a la Madre de su Señor, conserva virginalmente la fe íntegra, la sólida esperanza, la sincera caridad.

La Iglesia llegó a la perfección por la Virgen. Los fieles aún se esfuerzan en crecer en Santidad para vencer al pecado; levantan sus ojos a María pues es modelo de virtudes.

María une y refleja las más grandes exigencias de la fe y atrae a los creyentes hacia su Hijo y al amor del Padre. La Iglesia, buscando la gloria en Cristo se hace más semejante a su excelso modelo progresando en la fe, la esperanza y la caridad, buscando y obedeciendo la divina voluntad. Además, en su obra apostólica, mira hacia ella para que, por la Iglesia, nazca y crezca también en los fieles Cristo mismo.

Es necesario por parte de todos los cristianos, y más aún de todos aquellos misioneros apostólicos, que demuestren, como la Madre, el afecto materno.

En el siguiente artículo terminaremos de exponer los puntos que Lumen Gentium dedica a la Virgen María.

¡Que Dios les bendiga!


El Joven Rico

Joven y católico. Siempre en la búsqueda y la defensa de la verdad. En una formación cristiana continua.

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